Cada detalle evoca
al país vasco, con muros en piedras aparentes, vigas
de roble, y suelos en entarimado.
Todas las habitaciones están personalizadas y pintadas
con colores que hacen pensar en temas locales: la marina, el
surf, la pelota vasca o los pimientos de Espelette...
Todas están equipadas con doble ventana, cuarto de baño,
ducha con aseos, televisión y teléfono….
Servimos el desayuno entre las 8 y las 11 de la mañana,
en el comedor con vista sobre la bahía de Saint Jean-de-Luz,
o en las habitaciones.
Se puede comer en los excelentes restaurantes del puerto de
Socoa o en las calles pintorescas del viejo Ciboure.
A
su disposición:
Un
acceso directo a la playa, 2 garajes privados y cerrados (10
€/día), 2 parkings municipales a 50m
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